Al menos 15 vecinos de la vialidad expusieron su inconformidad con este hecho, argumentando que la calle es de más utilidad como desahogo de tráfico vehicular que como paso estrictamente peatonal.
Ahondaron además, que el cierre de la vialidad desde hace poco más de un año se dio por una reparación, pero que desde hace más de 4 meses concluyó la obra, y acusaron que la negativa a reaperturarla a la circulación se debe solamente a un capricho del edil, Rosalío Santa Velázquez, “ya que a Chalandrino siempre le ha gustado ver sus calles libres de carros”.
Finalmente los inconformes encabezados por Jhonnatan Rosado, dijeron estar casi seguros, que varios funcionarios recibieron una mochadita de algún particular para mantener cerrada la vialidad, “pero se les salió el tiro por la culata”, ya que en un municipio tan chico, donde las calles son reducidas, cualquier arteria es de vital importancia.
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